propaganda de informaciones falsas en Nicaragua

La propaganda oficialista detrás de la difusión de informaciones falsas en Nicaragua

Desde mediados de 2020, ha incrementado en redes sociales y algunos medios o plataformas de comunicación nicaragüenses, la publicación de documentos e informaciones falsas, ya desmentidas por agencias de cooperación internacionales, sobre supuestos financiamientos a oenegés de Nicaragua. Según la propaganda del Gobierno de Daniel Ortega, esos fondos tendrían por objetivo apoyar el «intento fallido de golpe de Estado», como se refiere el discurso oficial a las masivas protestas ciudadanas de abril de 2018, y la consecuente crisis sociopolítica tras la represión oficial, que dejó más de trescientos muertos y más de ochocientos presos políticos, de los cuales un centenar aún continúa en prisión.

William Grigsby Vado, presentador del programa Sin Fronteras, de Radio La Primerísima, es quien más recientemente, en julio de este año, ha divulgado este tipo de informaciones falsas y documentos, que sostiene confirman el financiamiento de organismos internacionales a oenegés nicaragüenses para desestabilizar al Gobierno.

Las afirmaciones de Grigsby, afín al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), no son las primeras de este tipo, ni tampoco él ha sido el único en emprender este tipo de campañas, calificadas como actos de desprestigio a través de plataformas, redes y medios relacionados al Gobierno. El equipo de CHEQUIALO indagó cuándo y cómo comenzó la publicación de este tipo de informaciones falsas y de qué manera se han desarrollado en los años recientes.

NicaLeaks, el origen

Una de las primeras referencias a estas campañas de difusión de informaciones falsas se registró en noviembre de 2014, cuando Daniel Ortega desarrollaba su segundo período consecutivo en la Presidencia de Nicaragua.

En esa fecha, el portal NicaLeaks publicó una serie de artículos en contra de los periodistas Elizabeth Romero, entonces reportera del diario La Prensa, y de Alfredo Salinas, reportero de Radio Corporación.

Los artículos tuvieron como principal objetivo a Romero, a quien se le tildó como “vocera oficiosa” de grupos alzados en armas contra el Gobierno.

Oscar Merlo, exjefe de redacción de El Nuevo Diario, fue señalado como autor del sitio NicaLeaks. La plataforma aseguraba que el supuesto grupo de rearmados era falso y que, desde la montaña, se dedicaban a pedir apoyo financiero para “desacreditar” al Gobierno de Ortega. Luego, el Ejército de Nicaragua acusó también a estos grupos de delincuentes y narcotraficantes.

Un total de cuatro artículos se escribieron entre finales de noviembre e inicios de diciembre de 2014.

En la campaña difamatoria se presentaron documentos en PDF que mostraban correos electrónicos intercambiados entre la periodista Romero y el llamado «grupo de guerrilleros», que NicaLeaks no explicó cómo es que supuestamente los consiguió ni demostró como estos demostraban su acusación. También se mostraron fotografías de la periodista durante su cobertura en la zona norte de Nicaragua.

Campaña de informaciones falsas y desprestigio

La periodista Elizabeth Romero reaccionó en su momento denunciando que era un intento de objetivarla, y citó como pruebas las fotografías que le tomaron en cobertura y la intervención a su cuenta de correo electrónico.

Entre 2015 y 2016, NicaLeaks retomó esa historia, cuando Gerardo Sánchez Montalbán, integrante de la agrupación de rearmados, fue apresado por tráfico de drogas.

NicaLeaks ha funcionado como un portal para difundir información malintencionada contra personas opositoras al Frente Sandinista.

Algunos de los textos publicados han tenido como objetivo al director del diario La Prensa, Jaime Chamorro Cardenal, personajes de la sociedad civil como la abogada constitucionalista y dirigente feminista Azahálea Solís, y políticas como las dirigentes del opositor Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Suyen Barahona y Margarita Vigil, o la expresidenta del Movimiento por Nicaragua y actual coordinadora rotativa de la Coalición Nacional, Violeta Granera, entre otros.

Actualmente, NicaLeaks se centra en difundir información progubernamental y desprestigiar a opositores.

William Grigsby, el relevo

En el escenario, ha aparecido como relevo el programa radial Sin Fronteras, que dirige William Grigsby Vado, director de Radio La Primerísima, donde este se transmite. Grigsby también cuenta con un canal en YouTube, en el que publica cada episodio de su programa.

En julio de 2020, publicó en Sin Fronteras la primera “revelación” de supuestos fondos de USAID a oenegés nicaragüenses. En el programa emitido el 3 de julio, Grigsby dijo que publicaría datos que tenía en «su poder».

Según el también militante del FSLN, el Gobierno de los Estados Unidos habría entregado dinero a través de un programa de su sede diplomática en Managua a funcionarios estadounidenses, nicaragüenses y otras personas, para ejecutar el “intento fallido de golpe de Estado”.

En ese momento, Grigsby no presentó los supuestos documentos que leía, no dio nombres y tampoco estableció la relación de las personas con las protestas en Nicaragua. “Solamente voy a referir los fondos que han recibido de 2018 a la fecha”, argumentó.

Fue hasta inicios de noviembre, y en dos emisiones de su programa, que Grigsby hizo nuevas acusaciones. Esta vez acompañadas de supuestos documentos que también se publicaron en el sitio web de Radio La Primerísima.

Campaña contra AECID

El 11 de noviembre de 2020, Grigsby señaló a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) de entregar casi un millón de euros a la Fundación Popol Na (223,500 euros) y al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (501,348 euros).

AECID Falso

Tanto Popol Na como AECID refutaron la veracidad de los documentos. Incluso, la agencia de cooperación española demostró que existían inconsistencias como la utilización de un logo que está en desuso.

Lee: #EsFalso | Documento sobre fondos de Aecid entregados a Popol Na es falsificado

En noviembre de 2020, el sitio web de Radio La Primerísima repitió el discurso oficialista del supuesto financiamiento al «fallido intento de golpe de Estado», que ya había difundido en 2018 NicaLeaks, señalando que «solo los Chamorro, Juancho, Cristiana y Carlos Fernando, reciben del extranjero 3 millones 875 mil 313 dólares». Los objetivos de esta campaña eran el actual director ejecutivo de la Alianza Cívica y exdirector ejecutivo de Funides, Juan Sebastián Chamorro, y los periodistas Cristiana Chamorro, presidenta de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, y Carlos Fernando Chamorro, director del diario digital y revista semanal Confidencial.

«Grupo Cinco» no existe

Grigsby también mencionó el financiamiento de USAID a lo que llamó “Grupo Cinco”, vinculando al periodista Carlos Fernando Chamorro.  Sin embargo, la periodista y socióloga Sofía Montenegro, directora ejecutiva del Centro de Investigación de la Comunicación (CINCO), aclaró a través de un comunicado publicado en Twitter, que no existe el denominado “Grupo Cinco”, como acusó Grigsby en lo que consideran un intento de desprestigiar la imagen de los medios de comunicación dirigidos por Chamorro, que están asaltados y ocupados manu militari desde diciembre de 2018.

Chamorro ya ha aclarado también que no existe ninguna relación jurídica, institucional o financiera con CINCO, cuyas oficinas ni siquiera continuaban ubicadas en el mismo edificio cuando la Redacción de Confidencial fue asaltada. Además, citó que cuando CINCO y Confidencial sí compartían el edificio, el Centro fue allanado en 2008 y la Redacción de Confidencial no fue intervenida, respetando esa diferencia.

En el comunicado, CINCO también negó la supuesta entrega de 900,000 dólares de parte de USAID y que se haya recibido fondos de AECID.

La Embajada de Estados Unidos en Managua también advirtió la divulgación de informes falsos de USAID en algunos medios de comunicación nicaragüenses, aunque sin mencionar específicamente a cuáles se refería.

Embajada de Estados Unidos advierte divulgación de información falsa sobre USAID

La «lista» de Grigsby

Las acusaciones de Grigsby, de supuestos financiamientos a organizaciones para desestabilizar al país, ocurren con la presentación de datos o documentos falsos, y también con la manipulación de información real.

El cinco de junio, el presentador se refirió a la entrega de dinero a diversas organizaciones en 2007, a través del Fondo Común de Apoyo a la Sociedad Civil para la Gobernabilidad Democrática en Nicaragua, con financiamiento de la Unión Europea.

Grigsby leyó una lista de organizaciones y los montos que supuestamente recibieron la Fundación Hagamos Democracia (50,000 dólares), la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (150,000), el Teatro Justo Rufino Garay (147,000), el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (138,000) y la Red de Defensa de los Consumidores (11,000).

“Por qué les leo esto, porque es importante. Porque así fueron sembrando y sembrando, creando sus cuadros políticos para ponerlos en acción en el momento que ellos consideraran oportuno. Y así fue, en abril del 2018”, comentó el presentador, sin mostrar pruebas relacionadas a la entrega de estos fondos con las protestas en el país.

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Difusión de informaciones falsas

Otro portal dedicado a la divulgación de noticias progobierno es La Voz del Sandinismo, activo en internet desde 2008, con un contenido más enfocado en divulgar propaganda gubernamental y reproducir noticias publicas por otros medios afines al Gobierno, como el portal El 19 digital, que opera desde 2010.

Ambos medios han publicado artículos que sustentan teorías conspirativas de Estados Unidos en contra del Gobierno de Daniel Ortega. El 19 Digital, que se autodefine como órgano oficial del Gobierno reemplazando la antigua página web de la Presidencia de la República, a menudo reproduce estas acusaciones como supuestos artículos de Opinión, a veces firmados con seudónimo.

Precisamente, uno de los artículos más antiguos sobre estas campañas fue publicado en 2008, por La Voz del Sandinismo. En el texto se afirma que Estados Unidos apoyaba económicamente a medios opositores y a oenegés para vincular –en ese momento– a Daniel Ortega con el exlíder de la vieja guerrilla colombiana Manuel Marulanda.

A partir de 2018, las teorías de conspiración y denuncias por supuestos financiamientos se comenzaron a reproducir en El 19 Digital, que publicó un artículo sosteniendo que la agencia estadounidense de cooperación había financiado al supuesto intento de golpe de Estado.

También en 2018, precisamente en julio, se creó el portal Barricada.com.ni como un medio más para divulgar propaganda e información a favor del Gobierno. El medio, que toma su nombre del antiguo «órgano oficial del FSLN» Barricada, que circuló impreso hasta los años noventa, repitió la supuesta información sobre el financiamiento extranjero para desestabilizar a Gobierno por medio de la sociedad civil.

También, en julio de 2020, cuando Grigsby acusó a Estados Unidos de haber entregado 30 millones de dólares a organizaciones nicaragüenses para supuestamente desestabilizar el país desde 2018, la información fue reproducida por medios afines al Gobierno, y a nivel internacional fue divulgada por la agencia cubana de noticias Prensa Latina y por el medio ruso Sputnik.

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