José Adán Aguerri, presidente del Cosep entre 2007 y 2020

El Cosep sí sacrificó la institucionalidad

El ahora expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, hizo pública este lunes siete de septiembre una carta que marcaba su despedida, tras 13 años a cargo de la representación del gremio empresarial. Una labor que no estuvo exenta de controversia por la relación del sector privado con el Gobierno de Daniel Ortega.

De manera implícita, Aguerri descartó así que se postularía para las elecciones de presidente del Cosep, realizadas este ocho de septiembre, agradeció a todas las cámaras que son parte del Cosep, a su equipo de trabajo y a quienes le apoyaron en su gestión. Ahora, le relevará el expresidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Michael Healy, electo por 14 de las 22 cámaras con derecho a voto.

En su carta, Aguerri, pidió perdón por los “errores” durante su dirigencia y defendió el proceder del Cosep frente al Gobierno de Ortega, que es acusado de crímenes de lesa humanidad por la represión a las protestas sucedidas a partir de abril de 2018.

Aguerri recordó que el 17 de abril, un día antes del estallido de las protestas, el Cosep anunció públicamente que «rompió el esquema de diálogo y consenso».

Sin embargo, alegó que “a pesar de la narrativa de que el COSEP sacrificó institucionalidad por rentabilidad, durante todo este periodo se luchó y se defendió la institucionalidad del país”. CHEQUIALO sometió a un proceso de verificación lo dicho por Aguerri.

 

Dos actos que marcaron el futuro de Nicaragua

La institucionalidad en Nicaragua ha tenido dos momentos cruciales y claramente definidos desde que Daniel Ortega retomó el poder en 2007: su reelección a través de una resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en el proceso electoral de 2011, y las reformas a la Constitución Política en 2014, que reestableció la reelección presidencial indefinida.

En ambos casos, el Cosep mostró su preocupación a través de comunicados o por medio de declaraciones del mismo José Adán Aguerri, pero nunca mostró una oposición firme como gremio.

El mismo José Adán Aguerri admitió en una entrevista en junio de 2018 que el sector empresarial había sido responsable «de lo bueno y de lo malo que se había dado en el país dentro del esquema (de diálogo y consenso) que habíamos trabajado hasta esa fecha», al tiempo que detalló que suspendieron todas las reuniones con el Gobierno a partir del 19 de abril de ese año y aumentaron los «niveles de acción para poder enfrentar lo que estamos viviendo».

«El sector privado ha sido responsable de darle la principal respuesta a la población de este país, que es el empleo, mejorar su calidad de vida. Somos responsables, también, de que ese crecimiento que hubo no fue acompañado de un fortalecimiento en la parte institucional«, declaró José Adán Aguerri en la entrevista concedida a Confidencial.

El Cosep ante la reelección de Daniel Ortega en 2011

Antes de las elecciones de 2011, el Cosep, representado por líderes de sus diferentes cámaras se reunió con Daniel Ortega para exigir que se asegurara la observación internacional durante el proceso electoral, que al final no se dio pues el Consejo Supremo Electoral (CSE) solamente autorizó un «acompañamiento», que limitaba el trabajo de los organismos de observación nacionales e internacionales.

En este contexto, el Cosep no mostró una posición opuesta a la candidatura de Ortega, como lo refleja la nota del diario La Prensa del 13 de enero de 2011, en la que Aguerri dijo que el sector privado estaba a la “expectativa lo que defina la clase política en su momento”.

Además, el tres de junio de ese mismo año, ya con el panorama más claro de la candidatura de Ortega, una nota de la Agencia AFP muestra la confianza del Cosep sobre su convivencia con el Gobierno del líder del FSLN.

“Empresarios confían que Ortega mantendrá libre mercado en Nicaragua”, fue el título de la nota, en la que Aguerri dijo: «Se puede decir que hay una relación necesaria de comunicación entre el sector privado y el Gobierno».

Reformas constitucionales de 2014

En 2014, la Asamblea Nacional, dominada por la bancada del Frente Sandinista (con 70 de 92 diputados), aprobó las reformas a la Constitución Política de Nicaragua, que daban paso, entre otros, a la reelección presidencial indefinida.

La postura del Cosep, antes de las reformas, fue de preocupación más por el hecho de que estas no hayan sido consultadas.

El 21 de noviembre de 2013 el Cosep presentó su “posición de principios sobre las reformas constitucionales”.

“Para el sector privado el escenario ideal hubiese sido donde tuviéramos más tiempo, más inclusión, donde se hubiera utilizado los mecanismos establecidos; el escenario real es el que nos va a enfrentar a la aprobación de una reforma… hemos traído una posición que recoge desde el punto de vista de COSEP nuestros principios considerando este escenario real como sector empresarial y como ciudadanos para una Nicaragua más prospera y democrática”, citó el comunicado de prensa de la gremial a su presidente José Adán Aguerri.

Según el texto, la empresa privada incluso quiso librar responsabilidad con esta reformas en el mismo comunicado.

“Hemos querido ser claros y específicos porque el rol del sector privado va a ser seguir atrayendo la inversión nacional y extranjera, vamos a seguir defendiendo la libre empresa que existe en el país y la generación de empleos que tiene que seguir siendo a través de la libre empresa”, señaló, aunque en ningún momento se expresó en contra de que las reformas no se realizaran o que estas fueran inconstitucionales.

Así, con las reformas a la Constitución, y la actitud del Cosep, se oficializó el modelo de Gobierno de alianza con el sector privado «y los trabajadores», o también llamado «Estado corporativista».

El modelo de consenso o corporativismo

Durante su presidencia en el Cosep, José Adán Aguerri defendió el llamado modelo de diálogo y consenso, en el que la empresa privada y el Gobierno de Daniel Ortega mantuvieron un sistema que por algunos fue definido como corporativismo.

Consejeros del Cosep
Consejeros del Cosep en la presentación de la Agenda Cosep 2020 en diciembre de 2016. | Foto: Cosep

En una columna de opinión publicada en el diario La Prensa el 11 de abril de 2017, Aguerri defendió este modelo.

A lo que unos llaman despectivamente régimen corporativista, nosotros lo llamamos modelo Cosep… Hemos querido aprender de la historia para no volver a cometer los mismos errores, es por ello que el modelo parte de la búsqueda del diálogo y el consenso”, aseguró José Adán Aguerri.

Precisamente, fue un estudio del Instituto de Estudios Estratégicos y Política Públicas (IEEPP), cuya personalidad jurídica fue anulada por la Asamblea Nacional en 2018, el que advirtió de este modelo que incluso se plasmó en las reformas a la Constitución Política de Nicaragua en 2014.

“La alianza posee rasgos propios de un régimen corporativo no democrático, donde ciertas organizaciones designadas tienen una relación privilegiada con el poder, y se proyectan ante la sociedad como entidades reconocidas, protegidas o tuteladas que hacen una labor de intermediación entre la sociedad y el Estado”, se lee en el estudio realizado por el IEEPP, publicado en Confidencial.

Desde 2009, cuando se inició el «modelo de diálogo» entre el Gobierno y el Cosep, a través de la llamada «Comisión de Seguimiento», el Cosep fue tomando parte en comisiones de supervisión de once instituciones público-privadas, diez consejos, cuatro ministerios y agencias gubernamentales.

El Cosep ha tenido lugar dentro de la junta directiva del Banco Central de Nicaragua, la junta de supervisión del sistema bancario y el Banco Produzcamos.

Además, gracias a este sistema logró la aprobación de leyes que favorecieron al sector empresarial. Entre el 2008 y 2015, según recuento del IEEPP, fueron 105 leyes y 42 reglamentos en los colaboró el Cosep.

Este modelo llegó a su fin en 2018, cuando el Gobierno anunció las reformas a la Ley de Seguridad Social sin el acuerdo con el Cosep. Era 16 de abril de 2018.

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Conclusión: La declaración de José Adán Aguerri es falsa

La declaración de José Adán Aguerri:  «A pesar de la narrativa de que el COSEP sacrificó institucionalidad por rentabilidad, durante todo este periodo se luchó y se defendió la institucionalidad del país» es falsa, a partir de las mismas declaraciones del ahora expresidente del Cosep en años anteriores.

Si bien el Cosep expresó su preocupación sobre la aprobación de leyes, reformas constitucionales y otras estrategias del Gobierno de Daniel Ortega que menoscabaron la institucionalidad de Nicaragua, en la práctica terminó respaldando con su participación en comisiones o directivas.

Con la falta de acciones que se opusieran a las maniobras del Gobierno, que centralizaron en el Ejecutivo las facultades de los demás poderes del Estado, se puede concluir que el Cosep antepuso su «esquema de diálogo y consenso» a la institucionalidad del país durante casi una década, es decir que la defensa de la institucionalidad no fue «durante todo el período», como dijo José Adán Aguerri, aunque el esquema sigue roto desde 2018 hasta esta fecha.

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